Cinco partidos, cinco derrotas, cuatro goles a favor y 29 en contra. Ese era el balance del Magna Xota al llegar a la sexta jornada del Torneo Apertura, después de un comienzo que había alimentado las dudas sobre su capacidad para competir en Primera División. Las goleadas sufridas ante Palma Futsal (2-7), El Ejido (9-1) y Barça (8-0) habían reforzado el pesimismo alrededor del equipo. Por eso, la primera victoria de los navarros ha tenido un significado especial para Gonzalo Iglesias 'Morenín', que no escondió cierta ironía al referirse a las expectativas que había generado su plantilla. "Quizá es una victoria inesperada para muchos", reconoció el entrenador después de superar al Wanapix.
El complicado comienzo tampoco se entiende sin lo sucedido durante el verano. El Xota estuvo cerca de desaparecer después de la marcha del histórico Tatono Arregui y una convulsa transición institucional que dejó una breve etapa de Ramón Lázaro antes de la llegada de Asier Cotelo a la presidencia. La crisis también tuvo consecuencias deportivas, con diez bajas, entre ellas las de Dani Saldise, Linhares, Palazón o Gustavo Marra. Una plantilla prácticamente nueva, reforzada con ocho incorporaciones, que comenzó el campeonato sin apenas tiempo de preparación y con Morenín anunciado como entrenador el mismo día del debut liguero.
En medio de aquella reconstrucción apareció una figura fundamental: Ion Cerviño. El jugador de Irurtzun había abandonado el club en julio para incorporarse al MNK Torcida de Croacia, pero los cambios en la dirección propiciaron su regreso apenas unas semanas después. Una vuelta que ahora ha resultado decisiva. Su póker de goles frente al Wanapix, acompañado por el doblete de Marc Campàs, permitió a los navarros anotar en una sola tarde más tantos que en las cinco jornadas anteriores.
"El vestuario ha sido una fiesta", reconoció Morenín tras conseguir el primer triunfo de la temporada. El técnico destacó la respuesta de sus jugadores en Anaitasuna, aunque tampoco ocultó las dificultades que encontraron para mantener la ventaja durante la segunda mitad. El equipo tuvo que resistir la reacción del Wanapix, que llegó a situarse a un solo gol, y el entrenador reconoció que todavía existen aspectos por corregir. "Desde la alegría de la victoria es más fácil trabajarlo", explicó, convencido de que el resultado puede ayudar a una plantilla que todavía se encuentra en pleno proceso de adaptación.
Los tres puntos permiten al conjunto navarro abandonar el último puesto y situarse decimocuarto, por delante del Catgas Energia Santa Coloma, que suma dos, y del Wanapix, colista con uno. Una pequeña recompensa para un proyecto que afronta la vigesimoctava temporada consecutiva del club en la máxima categoría y cuya principal aspiración está lejos de las posiciones de privilegio. "Vamos a seguir trabajando para lograr el objetivo de la permanencia", aseguró Morenín, consciente de que el primer triunfo no elimina las dificultades que acompañarán al equipo durante el campeonato.
La próxima prueba llegará nuevamente en Anaitasuna, frente al Noia Portus Apostoli. El Xota todavía tiene mucho camino por recorrer, pero afrontará ese encuentro después de una semana que ha cambiado el ambiente en el vestuario. Para un club que hace apenas unos meses temía por su propia continuidad, empezar a sumar también supone recuperar motivos para creer en el proyecto.