Magna Xota, único equipo que se marchó al parón internacional de selecciones sin puntuar, estrena su casillero esta temporada. Y lo hace en un duelo directo ante Wanapix Sala 10 Zaragoza. Dos equipos que aún no sabían lo que era sumar los tres puntos este curso y que llegaban a Anaitasuna ocupando las dos últimas posiciones de la clasificación. Una final anticipada en la sexta jornada que se ha llevado el conjunto navarro, que suma sus primeros puntos y suma su primera victoria tras ganar 6-4 al conjunto aragonés.
El cuadro de Morenín, que por primera vez ha tenido tiempo para preparar un partido en condiciones, deja de ser el colista del Apertura —y de Primera División—. Pero no solo abandona el farolillo rojo de la clasificación, sino que, con estos tres puntos, adelanta a Wanapix Sala 10 Zaragoza y a Catgas Energía Santa Coloma y sale de los puestos de descenso. Impensable hace dos semanas tras las goleadas recibidas ante Palma Futsal, El Ejido y el Barcelona.
Un triunfo que ha llegado aferrándose a Ion Cerviño y a Marc Campás. Dos jugadores que deben ser capitales en una temporada que aspira a ser muy complicada. El primero, que hizo las maletas en verano, pero volvió para ser el líder, ha marcado un póker y ha allanado un camino al que ha contribuido el segundo, que ha marcado un doblete. Cifras ofensivas que ya mejoran lo hecho por los navarros en las cinco jornadas anteriores, en las que solo habían podido marcar cuatro goles.
Los navarros ven ahora un halo de luz al que aferrarse y en el que creer. Lograron evitar la salvación y el ruido que rodeaba a esta plantilla —en construcción aún con la competición ya iniciada— de cara a la pausa en la competición no era nada optimista ni esperanzador después de haber firmado el peor inicio de su historia en Primera División y de tener los perores registros en la categoría —equipo más goleado, equipos menos goleado...—.