Wanapix Sala 10 Zaragoza y Jorge Palos separan sus caminos. Así lo ha comunicado el club mediante un vídeo en sus canales oficiales en el mediodía de este martes 27 de octubre. Un adiós que llega por decisión del propio entrenador, que deja su cargo como técnico alegando que renuncia "para descansar y recuperar la energía y la ilusión".
Jorge Palos, que ya es el primer técnico que no continúa en su equipo esta temporada en Primera División, deja su puesto después de haber renovado hasta 2029 al principio de esta temporada tras el ascenso logrado la temporada pasada. A sus 30 años, tras llegar en la temporada 2021/22 al banquillo del primer equipo, sumaba ya cinco temporadas completas en el club, afrontando con esta su sexta, aunque su cuerpo le ha pedido parar.
Se marcha después de haber descendido dos veces a Segunda División y de haber logrado dos ascensos a Primera División. Su gran debe en su etapa ha sido no encontrar continuidad en el proyecto, ya que nunca ha logrado mantener la categoría en la élite. El inicio de este curso iba en esa dirección. Asumirá ahora el reto Carlos Retamar, su segundo, que será quien dirija al equipo contra Córdoba Patrimonio de la Humanidad.
Un adiós que llega, pese a que aún no hayamos llegado al ecuador del Apertura, en el peor momento de la temporada de Wanapix Sala 10 Zaragoza. Justo después de perder en la última jornada un duelo directo por la permanencia contra Magna Xota, único equipo que no había puntuado hasta dicho encuentro. Una derrota que les ha hecho caer a la última posición de la clasificación, siendo el nuevo colista de Primera División.
El inicio de temporada del conjunto aragonés, en su vuelta a la máxima categoría, no está siendo positivo. Al menos, en números. Con su partido de la séptima jornada adelantado en su día por la disputa de la UEFA Futsal Champions de ElPozo Murcia, solo ha sumado 1 punto de 21 posibles y es, junto a Catgas Energía Santa Coloma, que tiene un partido menos, uno de los dos equipos que aún no conoce la victoria esta temporada.
Comunicado completo de Jorge Palos
La vida me ha enseñado que siempre que hay un comienzo hay un final. Y aunque nunca imaginé que este llegaría ni tan pronto ni en la forma que llega, es hora de poner fin a este bonito viaje.
Mi cuerpo me llevaba muchos meses gritando que parara, pero cuando estás dentro de la vorágine que este mundo exige no te das cuenta o simplemente crees que puedes un poco más. Hasta ahora. En cuanto noté que ya no me dolía y que ya no encontraba las fuerzas para seguir remando en busca de respuestas, me di cuenta de que había llegado el final.
A mis 30 años, he vivido cosas que quizás hay entrenadores que no viven en todas sus carreras. He sido un privilegiado. He tenido la posibilidad de trabajar de forma profesional de mi pasión, con la absoluta confianza de directiva, staff y jugadores, y todo ello en casa y en el club de mi vida, donde tanto el dolor como la alegría se magnifican. Y es que, quizás, todo ha llevado a que sienta que he perdido dos elementos más que necesarios para poder continuar: la ilusión y la energía.
Para resumir este viaje, lo haré desde la gratitud y la disculpa, algo que siempre le hemos dado mucha importancia de puertas para dentro. Gracias a la gente que siempre me ha apoyado sin tener ningún por qué, ese es el ruido bonito, el de la gente que está cerca para darte ánimos por la calle sin esperar nada a cambio. Gracias por cada palabra de cariño. Siento no haberos podido dar más alegrías.
A todos los jugadores y staff que he tenido durante todos estos años, gracias por hacerme sentir un afortunado, por dejarme trabajar sintiendo vuestro apoyo continuo y por hacer siempre lo que os pedía con la confianza ciega. A los actuales, lo siento de verdad por abandonaros así. Siento que os fallo, que yo no podía caer. Si sintiera que yo era la solución, os prometo que habría seguido pese a todo. Ojalá entendáis mi decisión y ojalá demostréis por fin que como grupo deportivo y humano sois capaces de todo lo que os propongáis.
Reta, gracias por acogerme, por enseñarme, por cuidarme, por protegerme y aconsejarme. Gracias por ser sustento y ejemplo. La mejor decisión de mi vida profesional fue elegir iniciarme iniciar en este mundo contigo en ese cadete. Cuanto hemos reído y llorado juntos. Y lo siento, siento de veras dejarte así, siento de veras no acompañarte en la guerra de arriba y en no seguir construyendo juntos el proyecto de abajo, ese en el que tanto hemos trabajado y nos tiene tan orgullosos. Estoy seguro que pronto veremos a un juvenil ser campeón de España, al filial donde queremos verlo y al primer equipo repleto de esos renacuajos que hoy ya son realidad.
Presi, nunca olvidará tu valentía al darme la oportunidad cuando nadie lo habría hecho. No solo al principio del viaje, sino también durante todos y cada uno de los baches que nos hemos encontrado durante el camino. Cuanto hemos peleado desde aquella conversación por tener lo que tenemos ahora. Y lo siento, lo siento por dejar de perseguir nuestro sueño y gracias por entender mi decisión.
Y por último, mi familia. Creo que solo hay alguien que sufre más que el entrenador por todo lo que conlleva este trabajo, y esos son ellos. Gracias por vuestro apoyo, gracias por estar siempre unas filas por encima del banquillo, gracias por vuestro consejo, por vuestra escucha o por vuestro silencio, que muchas veces era lo único necesario. Lo siento por elegir esta profesión, por las desilusiones, por no estar en tantas citas importantes o por sentir que al tomar esta decisión estoy renunciando a estar cerca vuestra el resto de mi vida.
¿Y ahora qué? Ahora es tiempo de descansar, de recuperar el tiempo perdido conmigo mismo y con los míos, y de rellenar de nuevo el bidón de la energía y la ilusión para volver más preparado al siguiente reto. Soy entrenador, y aunque estoy sacrificando la suerte de decidirme a ello en mi casa, sé también que será un punto y aparte. Nos vemos pronto.