En medio del complicado inicio de temporada del Catgas Energia Santa Coloma, Víctor Ramos se ha convertido en una de las buenas noticias del proyecto. Su trayectoria desde que llegó al club en edad juvenil hasta consolidarse en Primera División fue reconocida en el Pavelló Nou, donde Julio Gómez, nuevo presidente de la entidad y CEO del Grupo Everest, le entregó una camiseta con su apellido y el número 100.
El centenar llega cuatro años después de su estreno en Primera División. El 30 de septiembre de 2022, con solo 18 años, Ramos disputó sus primeros minutos en la máxima categoría durante la victoria del Catgas Santa Coloma frente al Mallorca Palma Futsal (5-4), correspondiente a la tercera jornada. Xavi Closas, recién llegado entonces al banquillo, apostó por un futbolista que todavía pertenecía al filial y que ya había participado en las dos convocatorias anteriores. Aquel debut, en un encuentro que los colomenses remontaron con dos goles en el último minuto, fue el primer paso de una trayectoria que ha ido ganando protagonismo en el club.
Su camino hasta la élite había comenzado mucho antes. Ramos dio sus primeros pasos en el fútbol sala en las categorías inferiores del Barça, antes de pasar por el Sala 5 Martorell y recalar en Industrias en la temporada 2020/21, todavía en edad juvenil. Allí comenzó a curtirse en el filial, dirigido por Jorge Vargas, su actual entrenador en el primer equipo. El club apostó por su progresión y, aunque durante la campaña 2022/23 alternó las dos plantillas, sus actuaciones convencieron a Closas para seguir dándole oportunidades entre los mayores.
La confianza no tardó en traducirse en un contrato profesional. En enero de 2023, cuando todavía tenía 18 años, el Catgas anunció su primer acuerdo hasta 2025, después de una primera vuelta en la que ya había participado en 12 encuentros de Liga y marcado tres goles. Ramos continuó vinculado al filial hasta que, en la temporada 2023/24, pasó a formar parte de manera estable del primer equipo, donde también heredó el dorsal 10. Una progresión que le permitió consolidarse en la máxima categoría y seguir formando parte de las categorías inferiores de la selección española, con las que ha llegado a ser internacional Sub-17, Sub-19 y Sub-21.
Su continuidad tampoco estaba garantizada este verano. Según ha podido saber FUTSALIA, Ramos recibió propuestas para abandonar Santa Coloma, entre ellas la del Viña Albali Valdepeñas, pero finalmente decidió quedarse para asumir un papel importante en el nuevo proyecto. En junio, el club anunció su renovación hasta 2027, cuando acumulaba 93 encuentros oficiales y dos Copas Catalunya en su palmarés, conquistadas en 2023 y 2024. "Estoy muy contento e ilusionado de poder continuar un año más en este club", aseguró entonces el futbolista, que afronta ya su séptima temporada en la entidad.
El reconocimiento llega en un momento de dificultades colectivas. Antes de recibir a ElPozo, Ramos ya había reconocido que "los resultados no nos están acompañando, pero venimos en una buena línea de trabajo". Con contrato hasta junio de 2027, el ala sigue siendo una de las piezas sobre las que el Catgas pretende construir su futuro, aunque su trayectoria más allá de esta temporada todavía está por definir.
Su caso también refleja el espacio que empiezan a encontrar los jóvenes en la élite del fútbol sala español. Una tendencia que continúa con futbolistas de generaciones posteriores, como Roger García, Andrés Meseguer y Unai Izquierdo, tres jugadores nacidos en 2008 que ya han debutado en Primera División. Ramos recorrió ese camino hace cuatro años y ahora celebra sus primeros 100 partidos con apenas 22, convertido en uno de los referentes jóvenes de un club que busca recuperar su rumbo.