“Esto es fútbol sala y es un deporte de contacto. Ahora en otros lugares del mundo se juega otra cosa. Nosotros lo vivimos así”, afirmó en rueda de prensa. “Es Argentina-Brasil. En Sudamérica y en el mundo se juega así. El límite lo ponen los árbitros, nosotros vamos a jugar a ese límite”.
El encuentro, dirigido por los paraguayos Rafael Villalba y José Ocampo, estuvo marcado por la tensión, los contactos y las interrupciones. Brasil se adelantó por medio de Pito y Argentina empató con un zurdazo de Tripodi. El propio Tripodi falló el quinto lanzamiento argentino ante Willian, después de que la anfitriona hubiera convertido sus cinco penaltis.
Lucuix consideró que el componente físico forma parte de los recursos de ambos equipos. “Es una herramienta útil. Tanto nosotros como ellos lo saben. Ellos también juegan a su límite”, explicó. “Es un juego de contacto físico y nosotros vamos al límite”, añadió.
Pese a la eliminación, el seleccionador destacó la respuesta argentina ante la vigente campeona del mundo y de la Copa América. “Hicimos un grandísimo partido, lo llevamos al límite, lo llevamos a los penales y nos vamos a recuperar porque siempre lo hicimos, porque siempre le demostramos al mundo que somos capaces de jugar igual a todas las selecciones”.
El técnico de la Albiceleste subrayó la profundidad de la plantilla brasileña y la capacidad de sus relevos para mantener el nivel. “Son los campeones del mundo, campeones de Copa América, deben tener los mejores jugadores del mundo en una misma selección. Repito lo mismo, sacan uno, ponen otro y uno mejor que el otro que salió. Pueden armar 10 selecciones, seguramente”.
Frente a ese potencial, Lucuix puso en valor la competitividad de los internacionales argentinos con menos experiencia. “Para mí es un orgullo, es un orgullo real de la cantidad de jugadores que se ponen, que visten la camiseta de la selección con 5, 10, 2 partidos y les compiten de igual en igual, les faltan el respeto, los llevan al límite”.
“Pero me voy muy satisfecho por la muestra de personalidad que demostró este equipo”, añadió el seleccionador, que situó la semifinal dentro del proceso de construcción de Argentina para los próximos compromisos.
Lucuix también reivindicó la trayectoria de una selección que ha disputado tres finales mundialistas consecutivas. “Por ahí, si miramos para atrás, la gente no reconoce mucho eso, ni el mundo”, lamentó.
“Tres finales del mundo no es de un día para otro, es nuestro proceso, seguimos jugando finales, seguimos compitiendo en la altura de las mejores selecciones del mundo. Así que para nosotros nos da mucho orgullo cómo compiten estos chicos”, sostuvo.
El entrenador apeló a la identidad del equipo para superar la decepción. “Más allá de los nombres, el escudo está por delante y siempre eso nos lleva a dar un plus”, afirmó. Argentina disputará el domingo el partido por el tercer puesto contra Portugal, también eliminado en los penaltis por España después de empatar a dos.
“Y siempre es muy bueno irse ganando, así que el objetivo va a ser ese”, señaló Lucuix, que centró su atención en la recuperación de sus jugadores y en cerrar el torneo con una victoria.
Preguntado por la España de Jesús Velasco, rival de Brasil en la final, el seleccionador argentino expresó su admiración por quien fue su entrenador. “Sin duda, Jesús para mí es un referente. Lo tuve como entrenador, lo admiro. Es un equipo muy fuerte”.
“No descubro nada, ni con España ni con Jesús. Seguramente estarán en todas las competencias hasta el final y sería muy lindo poder enfrentarlo en un futuro”, agregó.
Lucuix evitó pronosticar el desenlace de la final, prevista para el domingo a las 21:30, hora peninsular española. “La realidad es que seguramente poco me interesa ese resultado porque estaré mucho más viviendo lo que va a ser nuestro partido con Portugal”, concluyó.