Marruecos inicia este lunes la defensa de su hegemonía en el fútbol sala africano con el objetivo de conquistar su cuarta Copa de África consecutiva y convertirse en la selección más laureada de la competición. El equipo dirigido por Hicham Dguig, campeón en 2016, 2020 y 2024, ejercerá de anfitrión en Rabat hasta el 21 de octubre, con Egipto y Angola como principales adversarios.
La octava edición reunirá a ocho selecciones divididas en dos grupos de cuatro. Los dos primeros clasificados de cada grupo accederán a semifinales. Marruecos compartirá el grupo A con Argelia, Zambia y Libia, mientras que Egipto, Angola, Mozambique y Tanzania integrarán el B. Los encuentros se disputarán en los pabellones Moulay Abdellah e Ibn Yassine de la capital marroquí.
El anfitrión debutará este lunes frente a Argelia, se enfrentará el miércoles 14 a Zambia y cerrará la primera fase el viernes 16 ante Libia. Las semifinales están previstas para el 19 de octubre y la final se celebrará dos días después.
Marruecos llega después de conquistar las tres últimas ediciones y alcanzar los cuartos de final en los Mundiales de Lituania 2021 y Uzbekistán 2024, resultados que han consolidado su posición entre las principales potencias internacionales.
Dguig, seleccionador desde 2010 y artífice de la transformación del combinado norteafricano, ha insistido en la importancia de mantener la concentración pese a la condición de favorito de su equipo.
"Creemos que estaremos plenamente listos y nos preparamos para esta competición con el objetivo de defender nuestro título", aseguró durante la preparación.
El entrenador también valoró la composición del grupo: "El sorteo fue muy equilibrado. Se basó en el ranking mundial de las selecciones, por lo que era lógico que Marruecos fuera cabeza de serie".
Sobre Argelia, primer rival del campeonato, destacó su evolución y la presencia de futbolistas que compiten en Francia. "Esta selección está generando mucho interés últimamente", advirtió.
El Mesrar lidera una generación histórica
Marruecos mantiene buena parte del bloque que ha dominado las últimas tres ediciones. El capitán Soufiane El Mesrar encabeza una generación en la que destacan Bilal Bakkali, Soufiane Borite y Anas El Ayyane, estos dos últimos del Tigers Roermond neerlandés, además de Idriss Raiss El Fenni, del Sporting Club de París.
El Mesrar, compañero de Bakkali en el Étoile Lavalloise francés, ha insistido en que los éxitos anteriores no garantizan nuevos triunfos y que el equipo debe afrontar el campeonato con la misma ambición.
"Tenemos que seguir teniendo hambre. Entraré en esta Copa Africana y la jugaré como si fuera mi primera con la selección. ¿Por qué no hacerla la cuarta?", declaró el capitán.
Otro de los veteranos, Borite, reconoció la exigencia de competir como anfitriones: "Hay una gran expectativa en torno a nosotros y una gran presión para conseguir un cuarto título".
Dguig ha combinado la experiencia del núcleo habitual con la incorporación de nuevos jugadores. Durante la preparación, desarrollada en el complejo Mohammed VI de Salé, el cuerpo técnico ha trabajado los aspectos físicos, técnicos y colectivos para afrontar un calendario que exigirá disputar hasta cinco partidos en diez días.
Entre los convocados figura el pívot Youness Mkarsi, conocido como Yunii, del Servigroup Peñíscola, uno de los representantes de la Primera División española en el combinado marroquí.
Egipto y Angola amenazan el dominio marroquí
Egipto representa el principal contrapeso histórico de Marruecos. Ambas selecciones comparten el récord de tres títulos continentales, aunque los egipcios conquistaron sus coronas en 1996, 2000 y 2004, antes del inicio del ciclo ganador marroquí.
Ganar el torneo permitiría a cualquiera de los dos países alcanzar su cuarto campeonato y situarse en solitario al frente del palmarés. Egipto comenzará su participación este martes frente a Tanzania.
Angola también figura entre los principales aspirantes. Finalista en 2024, cuando perdió por 5-1 ante Marruecos, regresa con una plantilla que incluye futbolistas que compiten en algunas de las principales ligas europeas.
El equipo dirigido por Franklin Inácio cuenta con Mano Sele (Nun’Álvares), Jó Mahrez, ala del Inter JP Financial, y Anderson Fortes, del Benfica portugués. Mahrez, incorporado al conjunto madrileño para la temporada 2026-27, aporta experiencia internacional a una selección que pretende discutir el dominio de Marruecos y Egipto.
Angola debutará ante Mozambique, se medirá posteriormente a Tanzania y cerrará la fase de grupos frente a Egipto, en uno de los enfrentamientos más destacados de la primera ronda.
Libia, campeona continental en 2008 y dirigida por el técnico valenciano Ricardo Íñiguez, es otro de los equipos con antecedentes relevantes. Su presencia en el grupo de Marruecos añade exigencia a un campeonato en el que Argelia, Zambia, Mozambique y Tanzania intentarán alterar la jerarquía establecida.
La Copa de África, disputada por primera vez en 1996, solo ha tenido tres campeones: Egipto, Marruecos y Libia. Rabat decidirá si la selección de Dguig prolonga su dominio con un cuarto título consecutivo o si alguno de sus rivales pone fin a una década de hegemonía marroquí.