El fútbol sala español ha cambiado de nombre, imagen, formato competitivo y modelo audiovisual, pero la profunda transformación emprendida esta temporada por la RFEF todavía tiene una asignatura pendiente: convencer al espectador. Los primeros datos de audiencia en Teledeporte dejan un arranque preocupante para un proyecto concebido para aumentar la visibilidad y el atractivo comercial de la máxima categoría del fútbol sala español.
La suma de las audiencias medias de las cinco retransmisiones de la Liga Prime en Teledeporte asciende a 179.370 espectadores, lo que supone una media de 35.874 por encuentro y un 0,87 % de cuota de pantalla. La quinta jornada, con 35.700 espectadores, apenas altera el promedio de una competición que continúa sin alcanzar los 36.000 espectadores de media.
La Liga Prime Futsal continúa sin encontrar una respuesta significativa entre los espectadores de Teledeporte. La quinta jornada del Torneo Apertura, disputada el pasado 10 de octubre, ha permitido recuperar parte de la audiencia perdida durante las primeras semanas, aunque el balance general sigue siendo discreto para una competición que ha renovado su imagen, formato y modelo audiovisual con el propósito de aumentar su visibilidad.
El último encuentro, disputado entre Wanapix Sala 10 Zaragoza e Inter JP Financial, congregó a 35.700 espectadores y registró un 0,79 % de cuota. El partido, que terminó con victoria madrileña por 2-4, superó en un 65,5 % los 21.570 espectadores del Córdoba-Jaén de la jornada anterior, aunque quedó lejos de los 56.710 que siguieron el estreno del campeonato.
La recuperación interrumpe la caída registrada en la cuarta jornada, pero no modifica sustancialmente el diagnóstico inicial. Después de cinco semanas, la Liga Prime continúa sin superar los 36.000 espectadores de media en su principal ventana televisiva gratuita.
La evolución de las audiencias muestra un comportamiento irregular desde el comienzo de la temporada. El Jimbee Cartagena-Inter JP Financial inauguró las retransmisiones con 56.710 espectadores y un 1,11 % de cuota, el mejor registro hasta el momento.
En la segunda jornada, con el Palma Futsal-ElPozo Murcia, la audiencia descendió hasta los 31.370 espectadores y un 0,99 % de cuota, pese a enfrentar a dos de los clubes más reconocidos de la competición.
El Jaén Paraíso Interior-Inter JP Financial recuperó ligeramente el seguimiento, con 34.020 espectadores y un 1,03 %, antes de que el Córdoba-Jaén marcara el mínimo del campeonato: 21.570 espectadores y apenas un 0,41 %.
En la quinta jornada, la audiencia ha vuelto a subir hasta los 35.700 espectadores, pero el balance acumulado revela que cuatro de las cinco retransmisiones han quedado por debajo de los 36.000 y solamente una ha superado los 50.000.
La diferencia entre el estreno y la última emisión alcanza el 37 %. No obstante, el incremento respecto a la cuarta jornada demuestra que la evolución no responde a una caída continuada, sino a oscilaciones significativas entre encuentros.
Las cifras plantean interrogantes sobre la capacidad de la nueva competición para consolidar una audiencia estable, aunque cinco retransmisiones todavía constituyen una muestra limitada para extraer conclusiones definitivas sobre toda la temporada.
El balonmano y el baloncesto femeninos mantienen mejores registros
El alcance de estos registros se aprecia al compararlos con otras retransmisiones deportivas del mismo canal.
El encuentro de la División de Honor femenina de balonmano entre Málaga y Rocasa reunió a 69.760 espectadores, con un 0,93 % de cuota de pantalla. Esa cifra prácticamente duplica los 35.700 espectadores del Zaragoza-Inter y supera en un 94 % la media acumulada de la Liga Prime.
La diferencia es todavía mayor respecto al baloncesto femenino. El Estudiantes-Uni Girona congregó a 87.290 espectadores y alcanzó un 1,19 % de cuota, lo que representa 2,44 veces el seguimiento de la quinta jornada del fútbol sala.
Incluso frente al promedio del campeonato tras cinco jornadas, y no únicamente ante su peor registro, la comparación resulta desfavorable. Los 69.760 espectadores del balonmano prácticamente duplican los 35.874 que promedia la Liga Prime, mientras que los 87.290 del baloncesto femenino multiplican esa media por 2,4.
La comparación requiere cautela. Los partidos fueron emitidos en horarios diferentes y factores como la franja televisiva, la competencia de otros canales, los equipos participantes o la programación inmediatamente anterior condicionan cualquier medición.
La Supercopa ya dejó un aviso
Pero existe un elemento común difícil de obviar: todos compiten dentro de la oferta deportiva de Teledeporte. Y los primeros datos muestran que otras disciplinas están siendo capaces de atraer audiencias considerablemente superiores a las de la competición que pretende convertirse en el nuevo escaparate del fútbol sala español.
La Liga Prime tampoco parte de cero. La Supercopa de España, primera gran cita del curso, disputada en el Palau Blaugrana, ya había dejado cifras que invitaban a observar con atención la respuesta televisiva durante el comienzo de la temporada.
La semifinal entre ElPozo Murcia y Palma Futsal reunió a 70.600 espectadores y obtuvo un 1,17 % de cuota. El Barça-Jaén bajó hasta los 46.630 espectadores y un 0,53 % de cuota durante el partido.
La tanda de penaltis de este último encuentro consiguió elevar momentáneamente el seguimiento hasta los 73.350 espectadores y un 0,85 % de cuota, mientras que el espacio posterior alcanzó los 83.540 espectadores.
Si se consideran exclusivamente las retransmisiones de ambos partidos, las semifinales promediaron alrededor de 58.600 espectadores. Es una cifra que tampoco puede calificarse de masiva, pero que supera en un 63,4 % los 35.874 espectadores que registra de media el Torneo Apertura de la Liga Prime tras las cinco primeras jornadas.
El problema, por tanto, no aparece únicamente en un partido aislado. Los primeros registros de la temporada dibujan un alcance reducido para el fútbol sala en televisión abierta precisamente cuando la competición ha emprendido uno de los mayores procesos de transformación de los últimos años.
Más televisión no significa todavía más espectadores
La paradoja es especialmente relevante porque la RFEF ha reforzado esta temporada la distribución audiovisual.
RTVE y la Federación acordaron mantener durante tres campañas, desde 2026-27 hasta 2028-29, la presencia del fútbol sala en abierto, con un partido semanal de Liga Prime en Teledeporte.
A esa ventana se suma DAZN, que adquirió los derechos para ofrecer los ocho encuentros de cada jornada. El acuerdo comprende los 240 partidos correspondientes a las 30 jornadas de la temporada regular 2026-27 para los abonados de sus planes Fútbol y Premium.
Este modelo permite seguir toda la competición desde una misma plataforma y mantiene una retransmisión semanal gratuita, lo que amplía las posibilidades de acceso respecto a etapas anteriores.
Los primeros números plantean por ello una cuestión que va más allá de los derechos televisivos: tener más partidos disponibles no garantiza por sí mismo tener más espectadores.
Los datos de Teledeporte reflejan exclusivamente el seguimiento de las emisiones en abierto y no incluyen las visualizaciones de DAZN, por lo que no permiten determinar la audiencia total de la Liga Prime ni valorar por completo el alcance de su nuevo modelo de distribución.
Tampoco parece que la elección inicial de encuentros explique completamente los registros. Teledeporte comenzó con Cartagena-Inter, Palma-ElPozo y Jaén-Inter, partidos con presencia de algunos de los clubes más reconocibles del campeonato. Pese a ello, dos de esas tres retransmisiones quedaron en torno a los 35.000 espectadores o por debajo de esa cifra.
Mucho envoltorio, todavía poca audiencia
La temporada 2026-27 debía marcar un punto de inflexión. La antigua Primera División dio paso a una Liga Prime con nueva identidad corporativa, una estructura competitiva diferente y una mayor apuesta por la explotación audiovisual.
Los 16 clubes disputan primero un Torneo Apertura de 15 jornadas, al que seguirá el Clausura antes de los playoffs por el título. La reforma pretende generar más momentos decisivos, reforzar el producto y aumentar su capacidad para captar aficionados y generar valor comercial.
Después de cinco jornadas, resulta demasiado pronto para determinar si el proyecto conseguirá esos objetivos. Una muestra de cinco encuentros no permite evaluar una temporada completa y las audiencias pueden crecer cuando lleguen partidos decisivos, grandes enfrentamientos o las fases finales. Pero tampoco conviene ignorar el primer diagnóstico.
El promedio permanece en 35.874 espectadores, con una cuota del 0,87 %, y la audiencia del último partido continúa un 37 % por debajo de la del estreno. La competición llegó a perder un 62 % de audiencia entre su primera y su cuarta emisión, y su penúltimo partido no alcanzó los 22.000 espectadores.
Al mismo tiempo, otras competiciones deportivas —que no son fútbol— emitidas por el mismo canal han registrado cifras dos, tres e incluso cuatro veces superiores. La recuperación experimentada en Zaragoza supone una mejora respecto al mínimo de Córdoba, aunque todavía no permite hablar de una consolidación del seguimiento televisivo.
La transformación estética y competitiva ha sido profunda. La distribución televisiva también se ha ampliado. Lo que todavía no ha cambiado es la capacidad del fútbol sala para convertir esa exposición en espectadores.
La respuesta durante las próximas jornadas, los enfrentamientos entre los principales aspirantes y las fases decisivas del campeonato ofrecerá nuevos elementos para valorar la evolución del proyecto.
Ese será probablemente uno de los grandes exámenes del nuevo proyecto. Porque una competición puede cambiar su nombre, su logotipo, su formato y sus ventanas de emisión, pero su verdadero salto audiovisual solo llegará cuando consiga que el público también cambie sus hábitos y se siente delante de la pantalla.