España no participará en los torneos juveniles de fútbol sala de Dakar 2026, que se disputarán del 1 al 12 de noviembre en Senegal. Portugal ocupará la única plaza europea masculina, mientras que Italia y Ucrania competirán en categoría femenina.
La selección española perdió ante Portugal la final del Europeo sub-19 de 2025, disputada en Moldavia. Los portugueses remontaron dos goles de desventaja y ganaron por 3-2 en la prórroga, gracias a un tanto de Eduardo Tchuda a falta de 14 segundos.
Sin embargo, aquella derrota no determinó la ausencia española en Dakar. El Europeo sub-19 no era clasificatorio para los Juegos Olímpicos de la Juventud, cuya competición está reservada a jugadores de 17 años o menos.
La exclusión contrasta con los resultados recientes de España, que en febrero conquistó su octava Eurocopa absoluta al derrotar a Portugal por 5-3. La selección femenina también destaca internacionalmente, tras ganar las tres primeras ediciones del Campeonato de Europa.
El COI descartó las eliminatorias clasificatorias
El procedimiento responde a los principios de participación aprobados por la Comisión Ejecutiva del Comité Olímpico Internacional (COI) el 17 de marzo de 2025.
Su quinto apartado establece que las federaciones internacionales no deben organizar pruebas clasificatorias específicas para los Juegos Olímpicos de la Juventud, con el propósito de evitar gastos adicionales de desplazamiento y participación.
La medida busca reducir costes y garantizar una representación geográfica amplia, aunque impide que las selecciones aspirantes disputen directamente las plazas disponibles.
El reglamento permite utilizar resultados nacionales, continentales o internacionales como criterios deportivos y reconoce a los comités olímpicos nacionales la autoridad para inscribir a sus representantes.
Las dudas sobre el reparto de plazas
Según ha podido conocer FUTSALIA, Portugal obtuvo la única plaza masculina europea por su posición en el ranking mundial de la FIFA, sin que España pudiera disputar una eliminatoria por ese puesto.
En categoría femenina, la información recabada apunta a que España, a través de la RFEF y del Comité Olímpico Español, no habría presentado una propuesta para inscribir a una selección.
La FIFA utilizó los rankings absolutos para establecer los cabezas de serie del sorteo, ante la inexistencia de una clasificación mundial juvenil. Sin embargo, esa explicación no detalla todos los criterios empleados previamente para adjudicar las plazas continentales.
El sistema, aunque previsto en el reglamento del COI, plantea interrogantes sobre su transparencia y el peso del mérito deportivo. La controversia reside en un procedimiento que sustituye una clasificación específica por la asignación de cupos y la selección de participantes.
Brasil, la otra gran potencia ausente
Brasil, vigente campeón mundial absoluto y ganador del oro masculino en Buenos Aires 2018, tampoco participará en Dakar.
La Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) dispondrá de dos plazas masculinas, adjudicadas a Argentina y Paraguay, mientras que Colombia será su única representante femenina.
Pese a liderar el ranking mundial masculino, Brasil quedó excluido. La FIFA confirmó los participantes, pero no explicó detalladamente los criterios que determinaron la elección de Argentina y Paraguay.
Su ausencia demuestra que el caso español no es aislado y evidencia las limitaciones de un modelo que garantiza representación continental, pero no necesariamente la presencia de las selecciones mejor clasificadas.
Dieciséis selecciones en Dakar
Los torneos reunirán a ocho selecciones masculinas y ocho femeninas, con 160 deportistas.
Portugal compartirá el grupo B masculino con Marruecos, Islas Salomón y Paraguay. Senegal, Argentina, Panamá y Afganistán integrarán el grupo A.
En categoría femenina, Ucrania se enfrentará a Senegal, Fiyi y Colombia. Italia competirá contra Camerún, Costa Rica e Irán.
Los dos primeros clasificados de cada grupo accederán a semifinales. La competición comenzará en el Complejo Iba Mar Diop y concluirá en el Dakar Arena.
Coventry paraliza la elección de 2030
El fútbol sala regresará ocho años después de Buenos Aires 2018, donde Brasil conquistó el oro masculino y Portugal el femenino. Dakar será el primer acontecimiento olímpico organizado en África.
La cita coincide con la incertidumbre sobre el futuro de los Juegos Olímpicos de la Juventud, concebidos para acercar el movimiento olímpico a las nuevas generaciones.
La presidenta del COI, Kirsty Coventry, impulsó en mayo una pausa en la elección de la sede de 2030, inicialmente prevista para junio.
La decisión llegó después de que las consultas a comités olímpicos nacionales y federaciones internacionales evidenciaran diferencias sobre la función de los Juegos juveniles.
Coventry planteó revisar sus objetivos, identidad y formato. La suspensión afecta a Santiago de Chile, Asunción y Bangkok, ciudades interesadas en organizar la edición de 2030.
El COI mantiene su compromiso con Dakar 2026 y con los Juegos Olímpicos de la Juventud de Invierno de Dolomiti Valtellina 2028. La paralización no supone, por ahora, la cancelación de futuras ediciones.
Para el fútbol sala, ausente del programa olímpico de verano y de Los Ángeles 2028, la incertidumbre resulta especialmente relevante. Las exclusiones de España y Brasil reflejan las limitaciones de un sistema que prioriza la universalidad y la reducción de costes mientras el COI debate el futuro de uno de los escasos escaparates olímpicos de esta disciplina.