"Es una derrota injusta por las ocasiones que ha tenido cada equipo". Así resumió Elías Beltrán el sabor amargo que dejó en el Servigroup Peñíscola la visita del Inter JP Financial al Juan Vizcarro. Para el capitán castellonense, su equipo había vuelto a competir de tú a tú con uno de los grandes de la liga, pero una vez más se marchaba con las manos vacías.
Y lo que más preocupa al capitán es que el discurso empieza a repetirse. "Decimos que como generamos ya muchas ocasiones, que ya entrará, pero espero que empiecen a entrar pronto", reconoció, consciente de que las buenas sensaciones necesitan ir acompañadas de puntos. "Es frustrante hacer un partido así y marcar solo un gol", lamentó, poniendo palabras a un problema que se ha convertido en una constante durante este inicio de temporada.
El encuentro volvió a dejar motivos para esa frustración. Cecilio adelantó al Inter en la primera mitad y la expulsión del guardameta Lukas Acosta, en el minuto 24, permitió a los visitantes ampliar su ventaja en superioridad numérica. Pablo Muñoz recortó distancias en el 30 y el Peñíscola se lanzó a por el empate, pero se encontró una y otra vez con Jesús Herrero, decisivo bajo palos. Ni siquiera la apuesta por el portero-jugador fue suficiente para evitar el 1-2, que supuso la tercera victoria consecutiva de los madrileños.
Pese al resultado, Elías Beltrán tampoco quiso quitarle méritos al rival. "Merecíamos algún gol más, y ellos a lo mejor también", admitió. Eso sí, no tuvo ningún reproche hacia sus compañeros, cuyo esfuerzo defendió por encima de todo: "Al equipo se le puede pedir poco, ha dado todo lo que tenía".
La derrota llega, además, justo después de que el Peñíscola pareciera haber encontrado un punto de inflexión. La semana anterior, el equipo de Gerard Pusó había conseguido cambiar su suerte en Noia, donde ganó por 2-3 y sobrevivió a un disparo de Koeman al larguero cuando apenas quedaban dos segundos. Aquella victoria puso fin a cuatro jornadas sin ganar y devolvió algo de tranquilidad a una plantilla que ahora vuelve a quedarse con las manos vacías.
Los números reflejan un inicio irregular: siete puntos de 21 posibles, con dos victorias, un empate y cuatro derrotas. El Peñíscola ha marcado 19 goles en siete jornadas, pero también ha encajado 24. Un balance que explica por qué generar ocasiones no está siendo suficiente para acercarse a los puestos de Copa de España.
Pese al desencanto, el capitán se resiste a perder la confianza en el camino elegido. "Hay que confiar en que jugando partidos así los resultados van a llegar", insistió. El Peñíscola tiene ahora por delante el reto de convertir esas sensaciones en victorias.