La serie arrancó del lado xeneize. En el primer cruce, disputado el 25 de octubre en el Polideportivo Quinquela Martín, Boca se impuso 3-2 con una actuación estelar de su capitán Francisco Taliercio, autor de dos goles. Ramírez completó la cuenta; Farach y Crocco marcaron para el Millonario en un partido que el equipo dirigido por Sebastián Mareco controló de principio a fin ante su gente.
Con la clasificación al alcance de la mano, Boca se topó el sábado con un River de otra madera. En el gimnasio GB Sports, donde el conjunto de Núñez hace de local, el equipo de Mauro Riente se aferró a la solidez defensiva y resolvió el partido con un gol de Lucas Leichner a los cinco minutos del segundo tiempo. El 1-0 igualó la serie y forzó el desempate.
El formato no admite empates en ningún escenario: los cuartos se disputan al mejor de tres partidos, cada encuentro debe tener ganador y, si el tiempo reglamentario termina igualado, la definición pasa directamente a los penales.
La paridad de la serie refleja la del año: en la fase regular, Independiente terminó líder entre los 18 equipos de Primera División y Boca terminó tercero con 68 puntos, apenas dos menos que el Rojo, mientras River cerró sexto con 60 unidades, a ocho del xeneize.
El clásico de futsal se jugó, además, como una antesala perfecta del superclásico de fútbol: la victoria millonaria del sábado llegó apenas horas antes del Boca 1-0 River de La Bombonera por la fecha 15 del Torneo Clausura, resuelto con un cabezazo de Lautaro Di Lollo y dos expulsiones en el visitante.
Todo se definirá este miércoles en el Quinquela Martín: el ganador seguirá vivo en la pelea por el título del futsal argentino; el perdedor saldrá del año por la puerta del clásico.