El Quesos El Hidalgo Manzanares conquistó el viernes su sexto Trofeo Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha al remontar ante el Viña Albali Valdepeñas (2-3) en el pabellón Virgen de la Cabeza, con dos goles en los minutos 34 y 35 que le permitieron situarse como el club más laureado de la competición, por delante del Gestesa Guadalajara.
El conjunto de Juanlu Alonso resolvió la final de la vigésima segunda edición después de que los locales se adelantaran dos veces. Las intervenciones de Javi Bule mantuvieron al Manzanares en el partido hasta que Daniel empató y un saque de banda de Ribeirão, desviado por Álex Naranjo hacia su propia portería, decidió el título.
Mateus Torres abrió el marcador en el primer minuto. El Manzanares respondió con un disparo de Eloy al poste y una ocasión de Leandrinho que desbarató Pato, antes de que el brasileño lograra el empate en el minuto 10. Una falta sobre Unai permitió a Eloy servir el balón a Leandrinho, que lo envió a la escuadra.
El Valdepeñas recuperó la ventaja en el minuto 17, cuando Yáñez aprovechó una asistencia de Mateus Torres para batir a Bule con otro disparo a la escuadra. El guardameta visitante evitó después el tercero y sostuvo el 2-1 con el que ambos equipos llegaron al descanso.
Tras la reanudación, el equipo de Marlon Velasco dispuso de ocasiones para ampliar la diferencia, pero se encontró con las intervenciones de Bule y los postes. En la otra portería, Pato evitó el empate ante un remate a bocajarro de Javi Alonso.
La final cambió en dos acciones consecutivas. Daniel aprovechó un bloqueo de Antoñito para liberarse de su marcador y firmar el 2-2 en el minuto 34. En el minuto siguiente, un saque de banda de Ribeirão tocó en Naranjo y acabó en la red. El Valdepeñas recurrió al portero-jugador en el último minuto, sin modificar el resultado, y Daniel levantó el trofeo.
Alonso destaca la respuesta de los jugadores con menos minutos
Juanlu Alonso reconoció la igualdad de la final y el papel de su portero. «Podía haber ganado Viña Albali perfectamente. Javi Bule nos sostuvo en los momentos que ellos fueron mejores y en otros fuimos nosotros mejores. Lo más importante, para mí, es que este partido nos sirve para perder el ritmo competitivo ante un gran rival y que pudimos dar minutos a jugadores que están trabajando muy bien, pero que no están teniendo oportunidades en Liga. Aprovecharon la oportunidad y eso me tiene contento, que me pongan las cosas difíciles», manifestó el entrenador del Manzanares.
La victoria llegó después de que su equipo hubiera logrado el miércoles la clasificación para la final del Trofeo Diputación de Ciudad Real con un triunfo por 0-6 ante el Infantes. En esa competición también se enfrentará al Valdepeñas, que había eliminado al Construcciones Vianri Salvatierra por el mismo resultado. Se trata de dos torneos distintos que vuelven a reunir a ambos clubes en la lucha por un título.
Velasco lamenta los goles «evitables»
Marlon Velasco expresó su decepción por una derrota que llegó después de que su equipo hubiera conservado la ventaja durante buena parte de la segunda mitad. El entrenador del Valdepeñas señaló que, cuando se pierde un partido, «la sensación nunca puede ser buena. Tengo una sensación de rabia, de enfado, de tristeza porque trabajamos para ganar. Estuvimos cerca, fue un encuentro igualado. En la primera parte fuimos mejores dentro de la igualdad que hay con Manzanares y de ahí el resultado. Pero las diferencias eran mínimas y en la segunda mitad nos costó más. A nivel defensivo estuvimos bien. El equipo hizo un buen partido, fuimos fieles al plan de partido. Ellos tampoco tuvieron tantas ocasiones para hacernos tanto daño, los goles de la segunda mitad fueron evitables».
Velasco consideró el encuentro «una buena prueba para corregir cosas y mejorar y potenciar otras» antes de volver a enfrentarse al mismo rival en la competición liguera. «En cuanto a trabajo, compromiso y entrega no puedo reprochar nada a amis jugadores, pero no fue suficiente», concluyó.
Ambos equipos volverán a medirse el sábado 14 de noviembre, a las 18.45 horas, en el Manzanares Arena, esta vez en la Liga. Antes de la final regional se guardó un minuto de silencio en memoria de Jesús de Miguel y se rindió homenaje a Rodrigo Megía, antiguo delegado del club valdepeñero.