El entrenador del Family Cash Alzira, Braulio Correal, se mostró crítico con el rendimiento de su equipo tras la derrota por 4-1 ante el Reyco Burela, en un partido correspondiente a la sexta jornada de Segunda División. El técnico valenciano atribuyó el resultado a los errores defensivos y a la falta de eficacia ofensiva, especialmente en una segunda mitad en la que sus jugadores desperdiciaron varias ocasiones para adelantarse en el marcador.
"Creo que ha habido desconexiones que no nos podemos permitir porque se trabaja mucho durante la semana para luego plasmarlo el día del partido", afirmó Correal, que insistió en la necesidad de corregir situaciones que considera determinantes para competir con mayores garantías.
El encuentro llegó al descanso con empate a uno después de los goles de Fran Ortuño y Nico Rosental. Sin embargo, el conjunto gallego terminó imponiendo su mayor contundencia y se aseguró los tres puntos con los tantos de Nico, Adri Mora e Izan. El triunfo le permite situarse en la quinta posición, dentro de los puestos de eliminatorias por el ascenso.
Correal consideró que el inicio de la segunda mitad resultó decisivo. "Hemos gozado de tres, cuatro ocasiones muy claras de gol, que no lo hemos materializado", explicó el entrenador, que lamentó especialmente el segundo tanto del Burela, recibido cuando su equipo atravesaba uno de sus mejores momentos.
El técnico reconoció los méritos del adversario, al que definió como un conjunto "muy serio y muy disciplinado defensivamente". El Alzira no consiguió mantener esa solidez durante todo el encuentro.
La falta de contundencia en ambas áreas volvió a convertirse en uno de los principales problemas del equipo valenciano. "Con un gol fuera de casa es muy complicado ganar un partido", señaló Correal, preocupado por las dificultades para transformar en goles las oportunidades generadas.
El entrenador insistió en la necesidad de elevar la concentración defensiva y evitar errores individuales que terminan condicionando el resultado. "No estoy contento con el partido que hemos hecho, porque creo que hay cosas que tenemos que ya empezar a interiorizar y a fijar", reconoció.
Correal reclamó mayor compromiso en el cumplimiento de las pautas trabajadas durante la semana y advirtió de que, en una competición tan exigente, una sola desconexión puede resultar decisiva.
Pese a su exigencia, el técnico evitó responsabilizar individualmente a sus jugadores y reivindicó el carácter colectivo del proyecto. "Partimos de la base de que como equipo ganamos todos, empatamos y perdemos todos juntos como equipo", afirmó.
El entrenador también recordó que el Alzira atraviesa un proceso de adaptación después de incorporar nueve futbolistas durante el verano. Esta renovación, a su juicio, exige tiempo para consolidar los automatismos y alcanzar la regularidad necesaria.
"Que nadie se alarme, esto forma parte del proceso de constitución del equipo", aseguró Correal, que pidió comprender los diferentes ritmos de adaptación de los jugadores.
El técnico reconoció, no obstante, la frustración existente en el vestuario. "Evidentemente queremos ganar ya, yo el primero, y todos queremos, y el vestuario ahora está fastidiado", admitió.
El Family Cash Alzira afronta ahora una semana exigente, con el compromiso de Copa del martes en Puzol y el partido de Liga del viernes frente al Melilla. En estos dos encuentros, Correal espera una reacción de sus jugadores y una mejora de la solidez defensiva.
Para el entrenador, la prioridad pasa por recuperar la confianza, corregir los errores detectados y consolidar el funcionamiento colectivo de una plantilla todavía en construcción.