Brasil se medirá contra España en la final de la Finalissima 2026. No pudo con Argentina en los 40 minutos, pero sí en la tanda de penaltis. Un partido muy trabado en diferentes tramos, más dinámico a ratos, pero que se ha llevado la verdeamarela tras un fallo de Tripodi en el quinto y definitivo penalti, quien pasó de héroe a villano tras haber marcado el gol que forzó ir a los seis metros. La anfitriona tendrá aún la oportunidad de ganar el único título que no ha ganado.
Un clásico es un clásico. Y más en Sudamérica cuando se trata de un enfrentamiento entre Brasil y Argentina. No hubo acción a la que no ir, no hubo esfuerzo del que desistir y, por supuesto, no hubo pique al que no quisieran sumarse ambos. Porque la realidad es que la primera mitad tuvo poco dinamismo y mucho encontronazo. A tramos, con la sensación de que a los árbitros paraguayos Rafael Villalba y José Ocampo se les podía escapar el control del partido.
En esa falta de continuidad, Brasil fue quien más propuso y quien más intentó llevar el peso del partido. De un error al intentar salir al contraataque llegó la primera clara del partido, con un disparo de Rocha al palo, aunque al contraataque Argentina también la tuvo con un punterazo de Geraghty que sacó Willian. También tuvo algún intento destacable Jacaré, hasta que de nuevo la madera frustró a la anfitriona de esta edición. Pito aguantó el balón, se giró y se topó con el larguero. Eso sí, la última finalización destacable antes del descanso fue para Claudino.
La tónica de la segunda mitad apenas cambió. Eso sí, hubo un conato ofensivo inicial de Argentina. Primero con un lanzamiento directo de falta de Agustín Plaza y después, más clara que la anterior, una jugada que le sacó Willian a Geraghty. Peligroso fue el cabezazo de Jacaré que pilló muy ágil a Lukas Acosta bajo palos, pero más peligrosa aún fue la respuesta de Geraghty con un zurdazo al larguero. Todo lo que no logró generar la albiceleste antes del descanso estaba llegando después de él.
Avisos suficientes que obligaron a la verdeamarela a despertar. Pito primero, después Leandro Lino… hasta que a la tercera, como dice el refrán, llegó la definitiva. Error tontísimo de Claudino, a quien se le enredó el balón en los pies al intentar domarlo. El balón terminó cayéndole a Pito, que temporizó para generar la duda en la defensa, hacerse un hueco por el que definir y abrir el marcador. Aunque la alegría fue pasajera, porque tras un tiempo muerto un zurdazo de Tripodi volvió a equilibrar el electrónico.
Todo quedó abierto para el desenlace, que, al igual que en la primera semifinal entre España y Portugal, terminaría siendo desde el punto de penalti. Joao Victor, Rocha, Marcel, Dyego y Fabinho hicieron el pleno para Brasil, que comenzó chutando, algo que no logró Argentina, que en el quinto y último falló, después de que Tripodi, goleador anteriormente, no pudiera hacer lo mismo que Lucas Bolo, Agustín Plaza, Tití del Rey y Mati Rosa. Brasil y España, ambas desde los seis metros, se citan en la final de la Finalissima este domingo 8 de noviembre a partir de las 21:30 horas en el Niteroi Arena.