El futsal brasileño asistió el pasado sábado a una de las finales más dramáticas de su historia reciente: la ACBF de Carlos Barbosa remontó al Joinville en la prórroga y se convirtió en el primer campeón de la Copa LNF al ganar 3-2, con un gol de Fogaça cuando el cronómetro marcaba apenas siete segundos para el final, en la Arena Cláudio Petrycoski de Pato Branco, en el estado de Paraná.
La final a partido único de esta primera edición del torneo organizado por la Liga Nacional de Futsal pareció inclinarse del lado catarinense durante casi toda la noche. Fernando abrió el marcador para el Joinville en el minuto 15, con un remate de primeras tras un saque de banda, y el portero Kleyton sostuvo la ventaja con intervenciones decisivas hasta que Vilela, de volea tras un pase del capitán William Bolt, puso el 1-1 con el que se llegó al final del tiempo reglamentario.
El Joinville llegó a tener el título al alcance de la mano. Un segundo gol de Fernando fue anulado por el VAR por la presencia de un balón extra en la cancha, y en el segundo minuto de la prórroga el capitán Xuxa puso el 1-2 con un remate que Pedro Bianchini no pudo retener.
Lo que vino después fue un ejercicio de fe. Con 1:37 por jugar, Fogaça empató con contundencia, y en los últimos instantes el guion dio un giro cruel para el Joinville: Xuxa fue expulsado a 33 segundos del final por una falta dura para cortar un contragolpe de William Bolt. Con un hombre más y el portero-jugador en cancha, la ACBF encontró el gol del título en un zapatazo de Fogaça al ángulo, con siete segundos en el reloj.
"Teníamos que sacar fuerza de donde no la tenemos. Cuando estaba 2-1 les dije: crean que vamos a hacer el gol", relató Bolt, que confesó que el equipo se inspiró en un vídeo con mensajes de familiares grabado esa misma mañana. El técnico rival, Davi Mendonça, rindió tributo al vencedor: "Mérito total del Carlos Barbosa. Qué jugadores tan fuertes mentalmente: usaron el portero-línea con una calidad absurda y en 20 segundos hicieron un golazo con uno más".
El título corona el año del cincuentenario de la ACBF, que ya suma tres trofeos en 2026: la Supercopa Gramado, la Copa Libertadores —la séptima de su historia, conquistada en mayo— y ahora la Copa LNF. Para el Joinville, que esta misma temporada ganó la Copa do Brasil de la CBFS ante Minas y llegaba a esta final tras eliminar a Blumenau, ACEL, São Caetano y Camaquã, quedan el consuelo amargo del subcampeonato y la obligación de rehacerse rápido: en noviembre disputa las semifinales de la Liga Nacional y del Campeonato Catarinense, ambas contra Jaraguá.